Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Se acercaron al borde.
Los empujó, y volaron.

Guillaume Apollinaire

miércoles

Red

Óleo s/lienzo 35 x 27 cm

viernes

Es primavera

"¿Donde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir! "

Crimen y Castigo, FEDOR DOSTOIEVSKI


" Iván Ilích veía que se estaba muriendo y se hallaba en un continuo estado de desesperación. En el fondo de su alma sabía que se estaba muriendo, pero no sólo no se acostumbraba a ello; simplemente, no podía entenderlo... No puede ser que la vida sea tan sin sentido, tan asquerosa. Si es cierto que la vida es tan asquerosa y tan sin sentido, entonces, ¿para qué morir y morir sufriendo? No; aquí falta algo. -A lo mejor no he vivido como debía-, se decía, e inmediatamente apartaba de sí esa única solución del misterio de la vida y de la muerte como algo absolutamente imposible... Buscó en su interior el acostumbrado miedo a la muerte y no lo encontró. -¿Dónde está Ella? ¿Qué muerte?- No había miedo porque tampoco había muerte. En lugar de la muerte había luz.
-Así que es eso -dijo de repente en voz alta-. ¡Qué alegría!
-¡Se terminó!- dijo alguien encima de él.
Iván Illich oyó estas palabras y las repitió en el fondo de su alma.
-La muerte ha terminado-, se dijo. -No existe más.-
Aspiró el aire, se detuvo en medio del suspiro, se desperezó y murió. "
 
La muerte de Iván Ilich, LEÓN TOLSTOI

miércoles

La Aldea de los Vientos

Iba herido, vivía como un errabundo, era un hombre detenido en su niñez bajo ropajes adulterados. Desde hace mucho cada tarde se acercaba a la Aldea de los Vientos, allí la gente era amigable. Brillaba una mujer de sonrisa amable y cálidas palabras. En secreto, él la había convertido en su ángel. Cada noche regresaba a su segura soledad pero salía de allí menos niño, más hombre. Pasados los meses, el hombre recién estrenado entendió que ése era su lugar y que podía quedarse, incluso fantaseó con crear un hogar. Cogió fuerzas para declararse a la mujer, “ángel mío has hecho un milagro conmigo, me entrego a ti” le dijo; la mujer tardó un poco en responder, “aprendí a hacer un arte del halago para sobrevivir y sé que obra milagros pero yo no soy un ángel, aquí jugamos”. El hombre recién humano empezó a licuarse por dentro, hizo esfuerzos por mantener la dignidad recién adquirida y tapando la boca al niño desconsolado arrastró sus piernas bajo los ropajes de nuevo adulterados. Nadie vio al hombre humano, vieron al errabundo.

Iba herida, vivía como una errabunda, era una mujer detenida en su niñez bajo ropajes vistosos. Desde hace mucho cada tarde se acercaba a la Aldea de los Vientos, allí la gente era amigable, entabló amistad con un hombre encantador y muy amable. En secreto, incluso para sí misma lo había convertido en su ángel. Cada noche regresaba a su segura soledad pero salía de allí más cerca de sí misma. Pasados los meses, la mujer recién hecha entendió que ése era su sitio y que podía quedarse, incluso fantaseó con crear un hogar. Cogió fuerzas para declararse al hombre, “ángel mío, has hecho un milagro conmigo, me entrego a ti” le dijo; el hombre tardó un poco en responder, “aprendí a hacer un arte del halago para sobrevivir y sé que obra milagros pero yo no soy un ángel, aquí sólo nos distraemos”. La mujer nueva empezó a desmoronarse, hizo esfuerzos por mantener la dignidad recién adquirida y tapando la boca a la niña desconsolada arrastró sus piernas para salir de allí. Nadie vio a la mujer recién estrenada, vieron a la errabunda.

El hombre y la mujer tropezaron cuando se iban de la Aldea, se miraron y recelaron uno del otro, se dieron un segundo más al mirarse. Nadie sabe si se vieron errabundos y no se gustaron o se vieron casi ángeles.

domingo

El destino o... la gracia

Esbozo

¿Somos más nosotros mismos, solos o acompañados?

Reflexionando nos damos cuenta luego en soledad, que tenemos un saboteador que nos suplanta en cuanto nos despistamos y esto sucede casi siempre cuando estamos con otros, parece como si entráramos en la noria de una feria, hay mucho ruido, nos aturdimos y al saboteador le resulta fácil manejarnos, nuestra conducta se hace más torpe y más estúpida. Luego, en el silencio te dices la próxima vez no dejaré que vuelva a pasar pero de poco sirven estos buenos propósitos porque siempre te descubres que el maldito saboteador ha vuelto a meter mano, la pata y hasta nos dejamos llevar del todo a su antojo… ¿por qué es tan difícil tomar las riendas de quien poco a poco y con tanto esfuerzo nos vamos descubriendo en soledad? Ponernos en público así, tiernos como recién nacidos requiere tanta fuerza y humildad que se convierte en la gran prueba y nos asustamos, flaqueamos y dejamos que el saboteador nos enmascare… es la inercia del pasado supongo. Hay tanto por hacer…por crecer...por encontrar...



"22. Propio del hombre es amar incluso a los que tropiezan. Y eso se consigue, en cuanto se te ocurra pensar que son tus familiares, y que pecan por ignorancia y contra su voluntad, y que, dentro de poco, ambos estaréis muertos y que, ante todo, no te dañó, puesto que no hizo a tu guía interior peor de lo que era antes. (Libro VII)

51. Ni seas negligente en tus acciones, ni embrolles en tus conversaciones, ni en tus imaginaciones andes sin rumbo, ni, en suma, constriñas tu alma o te disperses, ni en el transcurso de la vida estés excesivamente ocupado. Te matan, despedazan, persiguen con maldiciones. ¿Qué importa esto para que tu pensamiento permanezca puro, prudente, sensato, justo? Como si alguien al pasar junto a una fuente cristalina y dulce, la insultara; no por ello deja de brotar potable. Aunque se arroje fango, estiércol, muy pronto lo dispersará, se liberará de ellos y de ningún modo quedará teñida. ¿Cómo, pues, conseguirás tener una fuente perenne [y no un simple pozo]? Progresa en todo momento hacia la libertad con benevolencia, sencillez y modestia. (Libro VIII)

26. Has soportado infinidad de males por no haberte resignado a que tu guía interior desempeñara la misión por la que ha sido constituido. Pero ya basta. (Libro IX)"

Del libro 'Meditaciones' de MARCO AURELIO

Obra completa en http://www.imperivm.org/cont/textos/txt/marco-aurelio_meditaciones.html


sábado

Pujar por ser libre

10 Estrategias de manipulación. Pistas para moverse en el laberinto de la información


Por NOAM CHOMSKY


1. La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar.”
"El terror se basa en la incomunicación y el aislamiento “ (Rodolfo Walsh)

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana (delincuencia), u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de estrictas políticas y leyes de seguridad en perjuicio de su propia libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales, las privatizaciones y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos (como se viene haciendo con ciertas privatizaciones). Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: estado de bienestar mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes… tantos cambios que hubieran provocado una revolución si se hubiesen aplicado de una sola vez.

4. La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa, pero necesaria” (como la actual reforma a la edad de las pensiones del Gobierno y la oposición en España), obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “después de esto todo irá a mejor y el sacrificio podrá ser evitado”. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad o enfermos mentales

La mayoría de la publicidad televisiva dirigida al gran público utiliza discursos, argumentos, personajes y una entonación particularmente infantil, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más grande sea el engaño al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantil. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico, como la de una persona de 12 años o menos de edad” (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)

6. Utilizar el aspecto emocional más que el reflexivo

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar shock, una suerte de cortocircuito en el análisis racional, y finalmente del sentido crítico de los individuos. (Ejemplo: mostrar una y otra vez a víctimas de un desastre, un atentado o de una crisis económica, para utilizarlas como justificante y así llevar a cabo “decisiones impopulares, pero necesarias”). Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las técnicas que influyen directamente en él y los métodos utilizados para su control y esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, con el acceso a la menor cantidad de información verdadera, de forma que la distancia de la ignorancia que se planea entre las clases inferiores y superiores parezca, sea y permanezca inalcanzable para las inferiores”

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es “la moda” ser simple, estúpido, vulgar e inculto, instando a tratar como “bicho raro” a quien piensa más de la cuenta. ¿Irónico, no?

9. Reforzar la auto-culpabilidad

Hacer creer al individuo que él es el único culpable de su propia desgracia, por causa de su poca inteligencia, mínimas capacidades o de su insuficiente esfuerzo. Así, en lugar de rebelarse en contra del injusto sistema económico en el que vive, el individuo se auto-desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción.

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “Sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológica. El sistema ha conseguido conocer al individuo común mejor de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder de manipulación y utilización de los individuos – mayor que el de los individuos sobre sí mismos.