Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Se acercaron al borde.
Los empujó, y volaron.

Guillaume Apollinaire

domingo

Cambio de turno

Llénate de amor

No sé lo que pasa


"Creo que en los grandes incendios sobreviene a veces un momento de máxima tensión: los chorros de agua declinan; los bomberos no trepan ya; nadie se mueve. Silenciosamente, una negra cornisa se desprende desde arriba, y un alto muro, tras del que salen las llamas, se inclina sin ruido hacia adelante. Todo está inmóvil y espera, encogidos los hombros y juntas las cejas, el tremendo desplome. Así es aquí el silencio. Aprendo a ver. No sé por qué, todo penetra en mí más profundamente, y no permanece donde, hasta ahora, todo terminaba siempre. Tengo un interior que ignoraba. Así es desde ahora. No sé lo que pasa."

de 'Los Cuadernos de Malte Lurids Brigge' de R.M. Rilke

viernes

Un ataque de lucidez

"Un ataque de lucidez" (Debate 2010), libro que escribió esta neuróloga a partir de esta experiencia. La ciencia y la experiencia mística se acercan.

lunes

Sabemos poco

"La gente (con ayuda de convencionalismos) ha resuelto todo de la manera más fácil y hacia el lado más fácil de lo fácil; pero está claro que nosotros debemos atenernos a lo difícil; todo vivo se atiene a ello, todo en la naturaleza crece y se defiende a su manera y es algo propio a partir de sí mismo, intenta serlo a todo precio y frente a toda resistencia. Sabemos poco, pero que debemos mantenernos en lo difícil es una seguridad que no nos va a abandonar; es bueno estar solo, pues la soledad es difícil; que algo sea difícil tiene que ser para nosotros un motivo para hacerlo"

'Cartas a un joven poeta' de Rainer María Rilke

Sigue Rilke


“También amar es bueno, pues el amor es difícil. El amor de persona a persona: esto es tal vez lo más difícil que nos ha sido encomendado, lo máximo, la última prueba y examen, el trabajo para el que todo otro trabajo sólo es una preparación, Por eso los jóvenes, que son principiantes en todo, no son capaces todavía de amar: tienen que aprender a hacerlo. Con todo su ser, con todas sus fuerzas reunidas en torno a su corazón solitario y asustado, que palpita alborotado, tienen que aprender a amar. Pero la época de aprendizaje es siempre una época larga, cerrada, y así el amar es para mucho tiempo y penetra profundamente en la vida: soledad, aislamiento crecido y ahondado para el que ama. Amar no es, en principio, nada que signifique abrirse, entregarse y unirse a otro (pues, ¿qué sería una unión entre alguien sin aclarar y alguien no preparado, carente de orden?); es una ocasión sublime para que madure el individuo, para que llegue a ser algo en su interior, para que se transforme en mundo para sí mismo por amor a otro; es una exigencia grande, sin límites, que hay en él, algo que le elige y le llama hacia algo lejano. Sólo en este sentido, como tarea para trabajar en sí mismos (‘día y noche escuchar y martillear’) deberían los jóvenes utilizar el amor que les es dado. El abrirse y entregarse y todo tipo de experiencia en común no es para ellos (que aún tienen que ahorrar y acopiar), es lo definitivo, es tal vez aquello para lo que ahora apenas es suficiente aún la vida humana”

'Cartas a un Joven Poeta' de Rainer María Rilke