Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Se acercaron al borde.
Los empujó, y volaron.

Guillaume Apollinaire

martes

Vislumbrando

Quizás haya un lugar en el que soñar y vivir sea lo mismo, soñar sea vivir. La música orienta hacia esa esencia, a esa fusión, lo sueño y creo que lo vivo, abro los ojos y no estás.
Quizá fuiste el cisne que a la hora en que el sol se esconde te transformaste en el ser bello, fuerte y delicado y sólo pude estar unas horas contigo, las más extensas, donde el tiempo se detiene o no existe, más allá del tiempo. Ese momento eterno va atravesado en mi y me persigue tanto que no puedo dejar de buscarte siempre que anochece, cada día cada noche.
Quizás haya una dimensión sin tiempo y sin espacio donde habitas y yo que aspiro a ser contigo ¿tendré que caminar en lo desconocido y en la incertidumbre para descubrir cómo llegar hasta allí? 
La música, la luz, algunos colores, el horizonte, a veces me hacen creer que puedo verte y sentirte de nuevo. Sentirte en el vivir, en esta realidad. Cómo acceder a la dimensión en la que estás.
O quizás tú, ¿podrás atravesar los confines que nos separan y regresar del mundo de los sueños para acompañarme?