Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Venid hasta el borde.
No, que caeremos.
Se acercaron al borde.
Los empujó, y volaron.

Guillaume Apollinaire

domingo, 26 de abril de 2015

Algo palpitante





Tengo algo para ti.

De tu aire se alumbró
algo bonito
anidado en mí
que es para ti.

Algo palpitante
que quiere crecer
en mí para ti, o
de ti para mí
y a través de ello,
re-hacernos cuerpo y alma,
e ir más allá.

Hasta que no pueda
entregártelo,
reencontrarse,
no conoceremos este no-saber.

Nace de lo profundo
desconocido
fuera del tiempo.

.



miércoles, 15 de abril de 2015

Acantilados

 óleo s/lienzo (33 x 22 cm.)


óleo s/lienzo (60 x 46 cm.)




domingo, 26 de octubre de 2014

... naturaleza ...

F-1184

Nos presentamos a nosotros mismos
ante los Planetas y las Flores;
pero entre nosotros
tenemos etiquetas,
vergüenzas
y temores.


F-1269

Yo creía que la naturaleza era bastante.
Hasta que llegó la naturaleza Humana;
y esta última absorbió a la primera
como el Firmamento absorbe una Llama.

Recién apercibida de la naturaleza Humana,
he ahí que aparece la Divina.
Breve lucha por ocupar el lugar.
La capacidad de contener
depende siempre del contenido;
pero ofreced un enorme aposento
y podréis acoger a un Gigante
en vez de un hombre más pequeño.


EMILY DICKINSON
(Traducción Enrique Goicolea)


martes, 1 de julio de 2014

.

óleo s/lienzo (80 x 120 cms)

miércoles, 18 de junio de 2014

Un destello




Esta noche la luna ha bajado
y se ha quedado a mi lado
… cantaba:

Soy lucero en la noche
Blanco sobre negro
Blanco sobre azul
Blanco sobre blanco

Y justo antes de amanecer
acercándose aún más:

Hay algo muy bonito
Viene como un destello
Parece un sueño lejano
Pero resuena
Una y otra vez

.

sábado, 26 de abril de 2014

Moon

óleo s/lienzo (60x80)

lunes, 24 de marzo de 2014

Desvestir




Después de caminar
escalar
arrastrar
huir
reír
gritar
desesperar
parar
titubear
rogar
volver
jugar
errar
descansar
mirar
…
Ha pasado media vida
¿todo ha sido soñar?


Oigo a media voz:
¿amas tu alma desnuda?
…
Sólo nos hallamos de verdad en la desnudez de cuerpo y alma.


¿Quién habla?


.

martes, 4 de marzo de 2014

...

óleo s/lienzo (46 x 39 cms.)


óleo s/lienzo (27 x 35 cms)

viernes, 21 de febrero de 2014

Juego de agua

óleo s/lienzo (80 x 60 cm.)

viernes, 31 de enero de 2014

...explorando



“…La alquimia siempre está en marcha, seamos o no conscientes de ello. Es el movimiento de la propia imaginación mitopoética. El alquimista solamente colabora con el movimiento y lo acelera, igual que lo hace un artista. En su esfuerzo por transformar el mundo, se transforma también así mismo y crea su propia alma. El arte auténtico, pues, implica siempre iniciación, tanto para el artista como para su cliente. Sólo puede ser realizado por la actividad imaginativa del sí-mismo y nunca por lo que a veces se le parece: las fantasías que solamente sirven al ego."


 


‘El fuego secreto de los filósofos’, PATRICK HARPUR (Ed. Atalanta)

 

 

sábado, 25 de enero de 2014

jueves, 16 de enero de 2014

Aire



 Cuando nada quede
que no me falte el Aire

Y cuando mi tiempo acabe
a través del Aire iré.

.

martes, 31 de diciembre de 2013

El encanto de las pantallas

 

“El extraño poder de la televisión para hacernos adictos a ella se deriva del hecho de ser una literalización de la imaginación. Nos ofrece visiones artificiales y un sustituto adulterado de Otros Mundos. Miramos ‘fascinados’ a la gente pequeña en la pantalla, pero sus imágenes no son, como en las auténticas experiencias imaginativas, más reales que la realidad cotidiana, sino menos. Corresponden al estado de ‘vaga ilusión infestada de imágenes’, la eikasía, que Platón describe como la percepción de los prisioneros que están obligados a mirar fijamente a la pared del fondo de su caverna, en la que oscilan meras sombras de la realidad: ‘la forma más baja e irracional de conocimiento’, como la denomina Iris Murdoch.

Esto es lo más pernicioso de la televisión. No es el contenido de sus programas, que en su mayor parte liberalizan la psicopatología del mito –culebrones interminables sobre ‘mundos inferiores’ de enfermedades y crímenes, hospitales y policías, sexo y muerte, que excitan y trivializan-, sino, más bien, la forma misma de la televisión, el propio medio, cuyo naturalismo falsifica la realidad. Escribo esto con emoción porque yo mismo soy un adicto crónico a la TV, a quien le resulta difícil apagar el aparato incluso a las dos de la madrugada, cuando estoy muerto de cansancio y no hay más que basura en cualquiera de los canales que sintonice. ¿Cómo puede ser esto?

Mientras nos alimentamos con imágenes que no son, como diría Platón, representaciones de formas eternas, que no son, como podríamos decir nosotros, arte, seguimos sin alimentarnos, es decir, nuestras almas siguen sin alimentarse. Deseamos ardientemente más y más imágenes; tenemos que quedarnos ante el aparato hasta el final de la historia, sin que importe lo banal o predecible que pueda resultar, con la esperanza de que nos dé esa satisfacción que nos proporciona el contacto con un auténtico Otro Mundo, sea a través de nuestra imaginación o de la de otros. Pero la televisión no puede proporcionar eso. Cuanto más la miramos, más enfermos nos sentimos ante el exceso de imágenes precocinadas, recalentadas, ante la ‘proliferación interminable de imágenes sin sentido’.

No quiero que mis observaciones sobre la tecnología suenen a una diatriba ludita. No estoy contra la tecnología, y, como la mayoría de la gente, tengo razones para estarle agradecido de muchas maneras. Sólo quiero reconocer que cuando está divorciada de la tekhne –lo que supone también el divorcio de las raíces imaginativas de todo esfuerzo técnico-, la tecnología puede conducir a un tipo de proliferación maníaca, que es la contrapartida de la inflación de nuestro ego colectivo y de la pérdida del alma. Queremos siempre más para satisfacer nuestro deseo –más máquinas, más imágenes y, ahora, más ‘información’-, como si este ‘más’  cuantitativo pudiera llenar el doloroso vacío; como si ‘información’ fuera conocimiento

Éste es el inconveniente de una red de información mundial (www). Por útil que pueda resultar esta herramienta de trabajo, nunca llegará a ser el Alma del Mundo, a la que inconscientemente imita, porque es una prolongación de nuestras propias entrañas. La tecnología de los ordenadores posee tal fuerza que se está volviendo presuntuosa. Sus ‘chips’ son pequeñas almas que lo animan todo, desde tostadoras ‘inteligentes’ a bombas; su ciberespacio es Otro Mundo de fantasía; la ‘realidad virtual’ es una falsificación mecánica y literalista de la realidad daimónica. Somos engañados por la inteligencia de los ordenadores, que nos hacen creer que podemos crear el Otro Mundo y manipularlo. Pero el Otro Mundo no es creación nuestra, en todo caso es él el que nos crea a nosotros; tampoco podemos manipularlo, sino, al contrario, sólo ser transformados por él.”

 

‘El fuego secreto de los filósofos’ de PATRICK HARPUR (Ed. Atalanta)

 

.


lunes, 18 de noviembre de 2013

¿Nos vemos?





Un cerezo enfermo
caído de color
seco, contraído
me detengo
palpo sus ramas
veo su ahogo,

¿Él me ve?

Nosotros enfermos
caídos de color
abandonados
extendemos la mano o la negamos
nos mostramos o nos ocultamos,

¿Alguien nos ve?
¿Alguien se acerca y nos acaricia?

probablemente sí,
darnos cuenta
es nuestra búsqueda.

.